Bechmarking

¿Qué es? ¿Y…para qué?

     Los servicios de agua y saneamiento son usualmente prestados por un operador en condiciones de monopolio. Este operador podrá ser de carácter público, privado o mixto. Pero en todos los casos será un prestador monopólico en su área de responsabilidad. Esta condición de prestación monopólica se pierden los incentivos a la constante búsqueda de eficiencia en el uso de los recursos y en el mejoramiento de la calidad, que son naturales en un ambiente de libre competencia. Para lograr un mejor servicio a los usuarios a menor precio, resulta entonces necesario lograr un sustituto de esa fuerza competitiva, que permita identificar aquellos aspectos mejorables de la gestión y si fuera posible, comprender el grado de mejora que puede esperarse en cada circunstancia.

     Los Indicadores de Gestión (IG) han demostrado ser una herramienta sumamente útil para suplir esta falencia, ya sea para los directivos de las empresas que tienen la responsabilidad de la operación, como para los Reguladores, quienes tienen la misión de fijar nuevas metas de eficiencia y controlar el cumplimiento de los compromisos asumidos, velando por la sostenibilidad del sistema. Son también un auxilio importante para las autoridades que deben establecer las políticas de los Servicios Públicos y para los propios Usuarios que quieren saber qué están pagando y cual es la calidad del servicio a la que tienen derecho.

     Los Prestadores (en nuestro caso Agua y Saneamientos Argentinos – AySA) conocen más de su propia gestión que sus Organismos de Regulación y Control. Esta es una condición que la academia ha denominado “Asimetría de la Información”, haciendo que las decisiones del Ente Regulador tiendan a estar fundadas en un conocimiento imperfecto de la situación, lo que podría perjudicar su credibilidad hacia los usuarios u otros interesados. Nace así la Regulación por Comparación, que consiste en la recolección de información necesaria para la formación de los IG, comparando al prestador de los servicios regulados con otros operadores (práctica a la que se denomina “Benchmarking”) y también para evaluar la evolución la gestión de la empresa año a año, estableciendo rangos que permitan fijar nuevas metas de eficiencia, de una forma más realista. Esta comparación permite también determinar quién hace mejor el trabajo o, en otras palabras, qué operador aplica las mejores prácticas. Una vez identificadas estas mejores prácticas, los operadores menos eficientes podrán imitarlos para mejorar sus servicios.

     En base a estos principios, la Ley Nº 26.221 establece, en su Preámbulo establece que:

“… Los instrumentos de verificación y control deberán estar basados en procedimientos que permitan a las entidades y empresas involucradas en la operación de los servicios brinden la información necesaria que viabilicen a las autoridades efectuar los estudios sobre eficiencia y que, a su vez, faciliten el análisis comparativo con otras empresas tanto en el país como en el extranjero, respetando siempre los parámetros consolidados de la técnica regulatoria”.

     Posteriormente, en su Artículo 101º.- ANÁLISIS COMPARATIVO (BENCHMARKING) establece:

“… Para la elaboración de los estudios comparativos y análisis de los niveles de eficiencia proyectados y alcanzados por la Concesionaria, la Autoridad de Aplicación establecerá, previa consulta a la Concesionaria y al Ente Regulador, mecanismos de información y seguimiento de indicadores de gestión que faciliten la comparación entre sectores de una misma prestación o con otros servicios prestados en el país y en el exterior. El Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios definirá finalmente los criterios y parámetros regulatorios a utilizar.

     Los datos necesarios para la conformación de dichos indicadores deberán ser presentados periódicamente por la Concesionaria ante el Ente Regulador, conjuntamente con los informes anuales previstos en este capítulo a fin de permitir una mejor comprensión y control de la gestión.

     La Implementación de este mecanismo comparativo deberá estar basada en pautas técnicas indubitadamente reconocidas como útiles y viables por la práctica regulatoria para este servicio.”

     A fin de adecuar su estructura a esta normativa, el ERAS ha creado una Gerencia de Benchmarking, para el desarrollo de las técnicas antes aludidas.

¿Cómo lo aplicamos?

     Para realizar comparaciones adecuadas, es necesario que las definiciones de los datos y los IG sean uniformes entre todos los operadores a comparar y que sean relevados y elaborados de forma consistente. Si además se pretenden establecer comparaciones con otros países, o con otras bases de organismos supranacionales, es conveniente que los indicadores se definan en concordancia con aquellos de uso común en otras latitudes. Ya existen bases de IG para la comparación de empresas de agua y saneamiento en diversos países y en algunas organizaciones internacionales. Algunas más maduras, como el sistema implantado por el OFWAT en el Reino Unido, el VEWIN en los Países Bajos o el 6-City Group en los Países Escandinavos. Otras están en etapa de consolidación como la base del Banco Mundial (www.ib-net.org).

     El ex ETOSS, conjuntamente con la Asociación Federal de Entes Reguladores de Agua y Saneamiento de Argentina (AFERAS) entendieron la necesidad de contar con estas herramientas, y decidieron en 1999 implementar su propia base de datos y programa de Benchmarking. El ERAS ha recogido y dado continuidad a dicho trabajo.

     Desde el inicio se ha trabajado en coordinación con otras bases ya establecidas o en formación, tanto en la región como a nivel global, con la intención de poder establecer futuras comparaciones con el más amplio espectro. Esa visión permitió que este Ente Regulador, a través de AFERAS, liderara las tareas de Benchmarking que se desarrollan desde el año 2002 en la arena internacional, a través de la Asociación de Entes Reguladores de Agua Potable y Saneamiento de las Américas (ADERASA). De esta forma, el proyecto original se fue convirtiendo paulatinamente en un programa regional. Hoy participan 16 países latinoamericano, haciendo del programa de Benchmarking de ADERASA una experiencia de referencia regional, asociada a otros proyectos de alcance mundial.

  • Informe Anual – 2009 Grupo Regional de Trabajo de Benchmarking (GRTB) ADERASA (ver PDF)
  • Informe de la Gerencia de Benchmarking del ERAS -datos años 2006 a 2009- (ver PDF)
  • Informe Anual – 2010 Grupo Regional de Trabajo de Benchmarking (GRTB) ADERASA (ver PDF)
  • Informe de la Gerencia de Benchmarking del ERAS -datos año 2010 ver PDF
  • Informe Anual – 2011 Grupo Regional de Trabajo de Benchmarking (GRTB) ADERASA (ver PDF)
  • Informe de la Gerencia de Benchmarking del ERAS -datos año 2011- (ver PDF)